martes, 21 de julio de 2009

Feel the tears... I can feel the tears...

He intentado desde hace mucho rato tratar de escribir que es lo que siento... pero las palabras se me confunden y ni siquiera sé como empezar y ordenar mis ideas. Ni siquiera estoy muy clara en qué es lo que relamente está pasando...
Anoche me quedé dormida recapitulando todo el día de ayer... me dí cuenta de como uno puede cambiar un estado de ánimo a otro sin darse cuenta.
Pensé muchas horas... en él y en mí... que lo que nos está pasando... ni en un millón de años, pensé que me podía pasar... Hice un total mea culpa de mi comportamiento y de mi forma de ser... que fue en lo que me equivoqué y estoy de acuerdo en muchas cosas... en lo esencial y en lo que yo debo mejorar...
Siempre pensé, desde que estoy con él... que era el hombre de mi vida, mi compañero, mi partner, que era la persona en quien yo más confiaba... y a pesar de yo ser muy reservada con mis cosas y de no contar mucho sobre lo que pienso o siento... al final, siempre confié en él...
Pero creo que todas estas cosas las sentí sola... haberme proyectado, haber pensado en el futuro... haber construido un gran castillo en el aire, con ilusiones y sueños para cumplir en su compañía, fue algo en que me equivoqué... y ahora el costalazo es bien fuerte. Es como si alguien me brindara su mano para sostenerme y ayudarme a cruzar un precipicio con una cuerda... y de repente me suelta y me vengo al suelo...
Estoy muy adolorida... mi corazoncito se siente de lo más lastimado. pero no lo demostraré... nop, yo soy fuerte... siempre he sido fuerte. Esto no me detendrá. Yo saldré adelante, claro que sí. Tengo mis demases sueños en carpeta. Tengo mi futuro. Y si es sola, igual los haré.
Lo que me da más pena... o lo que no puedo entender, es que alguien se esfuerce por estar conmigo... jamás nadie lo hizo, a mí siempre me quisieron... y si alguien quería estar conmigo... era porque le gustaba, porque me quería, porque disfrutaba los momentos junto a mí...
Por eso es que me siento tan mal... que la persona que tu amas... y que se supone te ama... te diga que no le gustas como eres, que no confía en tí, que siente que lo estancas, que no hay tema de conversación, que son muy diferentes, que no hay nada en común, que no sabe como eres, que no te conoce, que no lo haces felíz...
Es muy triste... sentir como si fueras nada, como una basura, como si fueras sólo un estorbo en la vida de alguien... Sentir que le haces mal, que le haces daño... es muy triste. Y lo más lógico es pensar que debes cortar por lo más sano... por lo más obvio... y no me atrevo... yo lo quiero, lo adoro... por eso no me atrevo a terminar con él. Y también lo pensé sola anoche, es obvio terminar, porque claramente él no siente lo mismo que yo. Yo que me engañé que me quería, y no es así... ojalá se diera cuenta que no me quiere y que no me venda el discurso, que si me quiere y que no sabe por qué y que por eso no termina conmigo. No es sano. pero así y todo, yo no me atrevo a hacerlo. No sé porque soy tan cobarde... o quizás me invento una lucecita de esperanza de pensar que esto es pasajero y que saldremos adelante.
Y pienso también que me estoy engañando a mi misma... que me quiero inventar un hombre que siente lo mismo que yo... y no es así... Es muy grave y es muy fuerte todo lo que me dijo. Y no es gratuito, creo que de igual manera, por mi carácter por mis complicaciones el se alejó de mí... y ya se fue...
Por que cresta! le cuesta ser sincero conmigo!... porque en vez de herirme tanto con esas palabras mejor no termina conmigo?... En un momento alguna vez pensé que nuestra relación era más por lo físico... por nuestra intimidad... y ya ni siquiera pienso que sea por eso... ya ni siquiera es tan importante. Y eso que cambié mi manera de enfrentar y asumir ese tema.
Ya ni sé que pensar... no sé que hacer... estoy clara de mis errores... pero ya no sé que pasará... sólo le dejo al tiempo y a él la decisión...
Tiempo... es cuestión de tiempo solamente... y yo ya no tengo mis castillos en el aire...
Feel the tears.... I can feel the tears...
Creo que a pesar de todo, aunque sean varios pensamientos confusos, algo me alivió para tratar de sacar todo esto que tengo atragantado y que sé me hace mal... ya que no puedo entender como alguien que siente todas estas cosas pueda estar junto a mí...
Cómo me dijo, una queridísima amiga mía... mañana será otro día... y sólo tengo que esperar que pase esta nube negra en mi vida... y esperar... sólo esperar a que salga el sol...
Ivy

martes, 14 de julio de 2009

Expreso mi locura en decisiones...

Decisiones, detesto tomar decisiones importantes. Pero en el último tiempo me he visto en la obligación de tomar las decisiones más importantes de mi vida, tantas como nunca en mi vida entera (tan corta hasta ahora por lo demás). Me estresa la sola idea de estar bien y tener ante mí una idea que puede sacarme de volver a caer en la monotonía y que ofrece mucho más. Riesgos hay, siempre. Ahora bien, cuando la decisión prima está tomada, hay que ir tomando una serie de pequeñas decisiones en el camino para llegar a cumplir la principal. Y estas pequeñas pueden cambiar el curso de tu historia, tu suerte, tu rumbo... y pueden acercarte o alejarte de tu meta. He ahí un riesgo grande, muy grande. Es estresante.
No es como decir bueno, este año me iré de donde estoy para cumplir mis sueños. Fue difícil en la práctica, pero tomarla no lo fue, ya que siempre dije que mi estadía acá era transitoria. Eso, porque no dudé de mis capacidades y hasta cierto punto lo consideré como un reto intelectual.
Lo hice (por supuesto nadie le hayó mayor mérito, pero me enorgullece a mí misma), es una locura, nadie se hubiese atrevido, algunos me dicen "déjalo, ya verás como cumples tus sueños", todos se preocupan porque me ven infelíz e insastifecha... Y lo hice.
Y no contenta de haberlo logrado, me voy a la aventura y concluyendo recién de lo que haré o no haré en mi nuevo camino.
¿Estoy preparada para tomar decisiones locas y arriesgadas? Tiempo tengo para enmendar un error... Es una idea que nace, hay que estudiarla un poco antes de tomar cualquier decisión al respecto, pero llegado el momento se toma o se deja sin peros y sin aplazarla.

Ahora ideas tengo varias, eran proyectos que tuve alguna vez, e incluso una propuesta fuera de mi ciudad llegó a mis manos... Qué hacer?... aún no lo sé. Lo único que sé es que debo tomar la decisión correcta.

Dios me de lucidez.

Una flor!

Ivy... decidiendo
PD: Vino una oportunidad y tocó a la puerta. Ivy fue a atender y la invitó a pasar. Le ofreció un par de cosas que le parecieron estupendas, lo pensó y quedó en llamarla de vuelta. Esa misma tarde, Ivy movió un par de cables, ordenó un poco las ideas y le envió un mensaje para volverse a encontrar. Dejó todo preparado para la respuesta. Y reza a Dios porque pueda contestarle.

viernes, 10 de julio de 2009

Ni arrepentida... ni melancólica... de lo que pasó

Era Febrero del 2007... tenía todo listito para mi boda. La iglesia, estaba lista. El lugar de la fiesta era maravillosamente de ensueño. Todo el banquete, acordado y muy fino. El departamento en el que viviríamos lo había elegido yo y era precioso. Los muebles y toda la decoración la hicimos con una profesional... Mi vestido de novia estaba casi listo, sólo que el diseñador (obvio, elección de la que era mi suegra) tenía que ajustarlo cada vez más por que cada día que pasaba adelgazaba mucho. Pero no era nerviosismo lo que yo tenía... definitivamente no. Era la sensación de estar arruinando mi vida y de no ser felíz.
Mientras, el que era mi novio andaba en sus vacaciones en Cartagena de Indias, yo vivía en Santiago mi último mes de soltería, saliendo con mis amigas, despidiéndome de mi antigua vida y arreglando los últimos detalles de la que sería una magnífica boda.
Pero aquel día... salí con él. Y la vida me cambió. Me envolvió un todo de satisfacción haber pasado toda una noche con él. Él sabía mi situación, pero de igual manera lo de nosotros dos fue totalmente impulsivo... explosivo... y especial... Nos dejamos llevar por una pasión sin igual y fue tan lleno de magia ese encuentro (re parecido al de Valparaíso, cuando nos conocimos el año anteriro), pero ahora con mucho contacto físico.
Me perdí... me perdí a mí misma esa noche... me perdí en sus ojos... me perdí en sus caricias... en sus besos... en sus palabras. Y lo decidí. Decidí no casarme, después de lo que viví esa noche, no podía hacerlo. Me dejé llevar, y tenía que asumir obviamente que mi novio no se merecía eso y que yo no estaba enamorada.
Tres días después de ese apasionado encuentro con aquel chico maravilloso, yo partía a mis vacaciones (supuestamente las últimas de soltera), a Punta del Este, a un hotel cinco estrellas.
El día anterior a mi viaje, y para tener una culpa más con la cual cargar en mi vida, me junté otra vez con el chico aventura, y ahí no tuve nada más que hacer, fue en mi casa... y me enamoré como una colegiala...
Al momento de mi viaje, mi novio que ya había vuelto al país, me despedía en el aeropuerto y no pude más... no podía reprimirme más el engaño, no podía hacerle esto a él... no aguanté más y con sangre bien fría le conté todo lo que había pasado en los últimos días. Él se quedó perplejo mirándome, no reaccionaba, no me decía nada... Yo temblaba de la culpa, estaba a minutos de pasar Policía Internacional y él no decía nada!... Los minutos se hacían eternos y yo... no quería irme, no quería dejarlo ahí solo tan triste... De repente tomó mis dos manos, las puso en su pecho y me dijo mirándome bien directo... "Dime que no te acostaste con él!". Yo no soporté y bajando los ojos, me puse a llorar. Me abrazó y me dijo... "Bueno, a tu vuelta hablamos, procura no pensar más en esto y pásalo bien...". Quedé sorprendida y me fui.
Cuando llegué a Montevideo, esperando el traslado al Hotel Conrad a Punta del Este, me invadió una sensación de melancolía. Quería a mi novio... claro que lo quería, pero no estaba felíz. Siempre sentí que nos faltó algo, era un hombre muy bueno, muy dedicado a mí, muy apoyador en todo y yo sabía perfectamente que me amaba, que hubiera dado su vida por mí si era necesario. Pero así y todo, sentí que algo faltaba. No sabía que era, incluso muchas veces me cuestioné que era de inconformista solamente, pero después de lo que me pasó ese último fin de semana, me di cuenta de que quería pasión en mi vida... quería a alguien muy interesante y con personalidad arrolladora y apasionada como era aquel chico aventura.
Pensé mucho en él durante mi estadía allá. A cada cosa que hacía, a cada lugar que iba me acordaba mucho de los dos días vividos con él.
Salí mucho allá, conocí unas playas espectaculares, anduve en unos bancos de corales maravillosos... la arena blanca y suave en mis pies... Mi bronceado perfecto lo conseguí feliz...
Estaba en mi mejor momento, jeje... con mis curvas perfectas y el bikini pequeñísimo que lucí... rompí más de algún corazón. Las fiestas de la noche en que bailé hasta el amanecer (y bebí mucho también), encaramada en esos tremendos tacos finos italianos, fueron totales!. Estuve 12 días en un palya exquisita, en un lugar completamente cosmopolita, conocí tanta gente y de tantos lugares del mundo. Cómo olvidar a aquellos escoceses deshinibidos con los que bailé... a los brasileños, colombianos, italianos, españoles y franceses que conocí.
Pero del que sin lugar a dudas jamás me olvidaré, fue del griego... de Alexandros. Hicimos una linda amistad, comunicándonos un poco a señas y en inglés, que él hablaba muy poco. Me siguió durante varios días allá. Pasábamos la tarde en la piscina, comíamos juntos, bailábamos juntos, y paseábamos por todos lados... desde que me aburrí de sólo parranda y beber... me dediqué a conocer con él todo Punta del Este y sus alrededores; ya que mis acompañantes pasaban durmiendo la borrachera y la parranda de la noche anterior jaja.
Con él me junté acá en Chile y fue bien bonito nuestro affaire acá, yo ya estaba soltera cuando él vino en abril, y como mi chico aventura del verano estab resolviendo su relación... yo no estaba segura de nada, me aventuré a salir con él... y resultó algo bien lindo, fue una relación fugaz; ya que yo ya estaba demasiado complicada y con el corazón revuelto... pero sí... fue lindo todo lo vivido con él, allá en Punta del Este y acá en Chile.
No sé porqué me acordé de todo esto... Debe ser que Alexandros viajó y me llamó para despedirse... o fue el casual encuentro que tuve con mi ex novio en el metro hoy en la mañana y me recordó que estábamos en las fechas en que era nuestro aniversario (como dato anecdótico me dijo)...
No sé... pero quise escribirlo.
Bueno... ya con mi pololito lindo estamos mejorados de la Influenza AH1N1, y de vuelta a la realidad, en el departamento y de vuelta al trabajo... que lata! se acabó el descanso...
Saluditos... y una florcilla!
Cariños... buen fin de semana...
Ivy

lunes, 6 de julio de 2009

Enfermita de AH1N1

La maldita Influenza AH1N1 me invadió... Bueno, llevo como tres semanas en la casa de mi Francisco Javier... ya que su hermana nos contagió a los dos... jajaja... Yo arrancándome de mi amiga del depa que tenía la enfermedad me vine a instalar acá... y viajar el finde largo a Chillán a las termas, donde lo pasamos de lujo!... para venir a contagiarme acá.
Hemos estado en cama con unos dolores terribles... Gran prueba ha sido estar tantos días juntos... días y noches viéndonos todo el rato.

Hemos peleado algunas veces, ya que obviamente no nos colocamos de acuerdo en cosas... La verdad, es que de repente ha colmado mi paciencia... y entre dolores de cabeza y la maldita tos que no se pasa... creo que hemos sorteado las pruebas de la convivencia diaria. Además que a mí no me vienen con cosas raras... a mí no se me grita y no aguanto ni la más mínima mala palabra.

Igual ha sido raro, porque siempre he estado acostumbrada a los cuidados de mi mamá. Y ver que mi suegra nos atienda o yo atender a Francisco (ya que es muy BB para las cosas juntos), no sé... me ha hecho pensar... Serviríamos para vivir juntos?. O sea, estar todo el día, hacer todas las cosas juntos, ir al supermercado, preocuparnos de la comida, dormir juntos, despertar junto a él. Preocuparnos uno del otro... igual no sé... porque una cosa muy distinta es cuando viajamos, y que lo hacemos harto... y otra cosa es la vida cotidiana... más encima que es super divertido, que tengamos la misma enfermedad y tener la misma licencia médica.

Una experiencia nueva, sí, eso es lo que me tocó vivir, no salió tan mal. Desde que conozco a su familia siempre he compartido demasiado con ellos, con su mamá, con su hermana, y bueno, con su papá aparte... Pero ha sido lindo, además que les gusta como cocino y se me ocurren cosas entretenidas, siento que esta familia me ha adoptado un poco...

Me impresiona porque siempre fui de no involucrarme mucho con las familias de mis pololos... Pero ha sido distinto y esop... una experiencia nueva...

Nos quedan dos días de licencia... y como nos dijo una amiga en común en un comentario en el facebook... "Espero no se maten el parcito"... jajaja... es que los dos tenemos mal carácter... y yo claramente espero lo mismo... no matarnos...

En todo caso... fue bonito "vivir" estos 21 días con él... pero ya quiero volver al depa, y seguir con mis cosas y mi vida independiente...

Sigo mejorando... seguimos mejorando... y que lata que nos haya invadido esta maldita Gripe Porcina

Les dejo una flor!

Ivy... dejando de ser una porcina.... :(

miércoles, 24 de junio de 2009

Días de Luz...

Dicen que todos los días tienen algo nuevo, que todos los días son una nueva aventura, una nueva oportunidad de crecer, que todos los días se aprende algo nuevo...
Y es cierto, hasta los días más grises tienen algo de particular que los diferencia del resto. A mí me gusta ejercitar el optimismo de la siguiente forma: todos los días tienen algo bueno y bonito, aunque sean esos días negros en que todo sale mal. La semana pasada hubo uno en que me levanté super temprano para ir a trabajar y cuando abro la ventana de mi dormitorio, una polilla entró y pasó junto a mi oído, susurrando el aleteo de sus alas doradas tan fuerte que me sorprendió. Un zumbido como el de un pequeño helicóptero. Fue maravilloso. Pensé que ese día sería especial. Fue un día de mierda... pero esa pequeña polilla lo hizo especial, y cuando rememoro solo tengo el recuerdo de ese mágico encuentro.
Esta semana, no recuerdo si fue el lunes o el martes, me quedé dormida, por lo que al abrir la ventana en la mañana ya había luz de sol y el oro de las copas de los árboles me saludaba, y entre sus hojas añejas y húmedas revoloteaba un colibrí y eso llenó mi alma y me hizo empezar el día con una enorme sonrisa.
Y así... esas son las cosas que me van quedando en la memoria, esas son las pequeñeces que hacen cada día especial y que rompen la rutina. No son grandes cosas, pero aquellas son las que el dan el gusto a la vida y hacen que se enriquezca. Quien aprende a saborear las delicias sencillas y pequeñas, aprende a sonreír más fácil. Uno se deprime a veces por tonteras, pero más tontera le parece sonreír por una brisa fresca de otoño que acaricia las mejillas y le da cuenta a uno de lo maravilloso que es besar el viento.

En estos días en los que uno está tan inmerso en la rutina, en que no tiene tiempo de salir a caminar, que el inclemente frío no permite disfrutar de los amaneceres, en que el cansancio y el estrés nos hacen sucumbir al mal humor e incluso a la depresión, comenzar a mirar el cielo a ver si una nube se dio el trabajo de bajar para venir a jugar con las hojas de los árboles y saludarla, es un buen ejercicio para el alma y lo ayuda a uno a mantener la sonrisa para iluminar un poco la oscuridad intrínseca de cada invierno.
Una flor!!!
Ivy

martes, 16 de junio de 2009

Fran y Yo...


Tuve un fin de semana genial... con mi pololito nos tomamos unas mini vacaciones en un departamento de lujo en Reñaca!... Salimos, paseamos... aunque de todas maneras Viña del Mar lo detesto... ya que me trae muy malos recuerdos, igual lo convencí y anduvimos por Valparaíso... mi lugar especial... nuestro lugar especial... ahí nos conocimos en enero del 2006.
Recuerdo que yo bailaba con una amiga y él se me acercó, me pidió bailar y yo no sé porqué... cosa rara en mí le dije que sí... bailamos muchísimo rato, pero yo tenía compromisos asi que no le di mucha atención... Estuvimos toda la noche juntos hablando... conversando... él andaba solito por esos lados porque había terminado una relación de años con alguien a quien ya no quería.
Recuerdo muy bien como eso me llamó la atención... recuerdo muy bien su voz... esa vocecita que me persiguió por mucho tiempo... aquella voz que escuchaba cuando durante ese año mellamaba para pedirme salir y yo me negaba...
Recuerdo el miedo que me provocaba esa voz y lo que me hacía sentir... siempre todo olía a peligro... todo se me daba vueltas cada vez que hablaba con él...
Esa noche me robó un beso de unos segundos, me miraba tanto y anduvimos de la mano caminando por Valparaíso a las cinco de la mañana...
Al otro día me llamó y nos juntamos... me acuerdo que a mi amiga le había gustado y como yo pololeaba le dije que le haría el típico gancho... pero no hubo caso... él no colocba más atención que en mí... bailaba conmigo, conversaba conmigo, se reía conmigo... yo estaba super temblorosa... pero esa noche nada permití... salimos del lugar donde estábamos, porque mis amigas estaban en otra y nos sentamos en una cuneta en plena Calle Errázuriz... hablamos por horas hasta que casi amaneció... hablamos de todo... de mi vida, de mi relación, de mis penas y alegrías... hablamos de su vida, de su término de relación y de la pena que sentía por no querer a esa niña...
Fue una conversación, de esas que casi nunca se dan con alguien que recién se conoce... fue mágico, fue de otro planeta... Todo tenía que terminar con un beso... pero no fue.
Ese año 2006 me persiguió tanto, pero nos fuimos por caminos separados... yo seguí en mi relación y él andaba en una onda de salir y conocer chicas... pero siempre me llamaba, siempre me quería ver y yo seguía negándome, seguía arrancándome... hasta que todo fluyó entre los dos...
Durante el 2007 fue así... igual arrancándome, a pesar que yo ya era libre... Me moría de miedo empezar algo con él, me moría de susto saber que sentía cosas muy fuertes... hasta que me rendí y por fin!!! pude reconocer que lo amaba y que sólo quería estar con él...
Por eso... nuestro amor es de antes... entre encuentros y desencuentros estábamos destinados a estar juntos... que loco! siempre nos decimos lo mismo... como nos conocimos... como nos juntamos... como hablábamos... como nos empezamos a querer... Y cómo la pasión y el deseo estuvo siempre presente entre los dos... Algo de eso, se presentó ante nosotros este fin de semana, el recordar el lugar en que nos conocimos fue electrizante, me llené de magia y pasión y se generó un clima tan sensual que hacía que se me erizara la piel. Los ojos de él tan profundos y como me miraba fue espectacular... y sé que le gusto muchísimo... Siempre me ha dicho que hacer el amor conmigo es lo mejor que le ha pasado. Que me desea como nunca había deseado a nadie... él disfruta de mí tanto como yo de él... es que es tan... ni siquiera sé como decirlo... es tanto el fuego que hay entre los dos... es tanta pasión que siempre quedamos sin respiración y exhaustos... es tanto lo que me lleva a otro mundo que pierdo los sentidos... el mirarlo a los ojos y ver con cuanto amor me observa es infinito... me hace eterna... y muero y nazco otra vez con cada caricia...
No sé... nunca había vivido algo así con alguien... y él me ha dicho que él tampoco... nuestro amor es así... Nos vamos lejos por un rato, para comenzar otra vez...
Fue un finde genial...

Una flor!

Ivy

lunes, 1 de junio de 2009

Llorar es un Arte...

No entiendo por qué está tan arraigada en la mentalidad social que el llorar de tristeza es sinónimo de lamentarse.
Yo lloro mucho, no me privo de llorar, y detesto que me vean llorando, porque me preguntan qué me pasa y todos me terminan diciendo "qué sacas con llorar". Pues aquí les va la respuesta: se saca mucho, de hecho es lo más efectivo para sacarlo todo.
Porque yo casi nunca (si no es que nunca) lloro para lamentarme. Yo lloro simplemente porque tengo ganas, porque estoy cansada, porque tengo pena, porque tengo rabia, porque extraño, porque a veces me siento saturada, pero jamás para lamentarme.
Es tan simple como tener en cuenta lo siguiente: tengo las lágrimas a flor de piel, mi cuerpo y mente quieren desahogar tanta mala onda acumulada. No puedo cambiar las cosas ni pretendo que con el llanto cambien.
Pero cómo rayos funciona, porque no me reprimo, si quiero llorar pues lloro y cuando termino me siento como nueva y con más fuerza, optimista y llena de energía. Bueno, llena de energía no, lloro al punto de quedar agotada, porque quedo vacía de todo el pesar que venía acumulando, luego descanso, duermo tranquila porque no me quedaron fuerzas ni para soñar, y a la mañana despierto recargada.
El llanto no tiene que tener un motivo específico, y reprimirlo es como aguantarse ir al baño hasta que revienten los riñones teniendo un baño limpio al lado o cagarse de hambre por mero masoquismo.
Entonces doy vuelta la pregunta: ¿por qué no lloras? ¿Y, porqué a nadie le gusta ver llorar a los que quieren? Eso es un poco egoísta, todos tienen derecho a sentirse superados, y nada como una buena pataleta para drenar ese agotamiento.
A mí me encataría ver llorar a unas cuantas personas que adoro, solo para saber que no quieren cargar con ese cansancio, que aún tienen sangre en las venas, acompañarlas y llorar juntos para terminar muertos de risa después. ¡Cómo no ha de ser sano y renovador eso! Somos seres humanos, no máquinas, llorar es tan bueno y natural como reir, y hoy por hoy ambas cosas son vistas como ajenas a lo normal, ¿en qué nos estamos conviertiendo?
Y luego de rezar mando una sonrisa al cielo para decirle como Johnny a June "help me make through the night"... and through the day.

Una flor!
Ivy